
Verdadero o falso? El reflejo presidencial siempre intacto, reaccionó ante la turbulencia de la derrota en Misiones y los hechos de San Vicente, arrojando sobre la palestra sus fichas fuertes. Por ello la jugada a pleno fue con la primera ciudadana: Cristina Fernández de Kirchner candidata a presidente en 2007. Ud. le cree?.
La bola se mueve veloz y así parece lejano ya el momento en que Néstor Kirchner sepultó las ambiciones reeleccionistas de Felipe Solá en la provincia de Buenos Aires y abrió el juego de los precandidatos justicialistas, todo secuela de la derrota en Misiones.
La realidad es que el presidente estuvo un par de días aislado en su casa patagónica y en silencio, pero cuando hizo una lectura de lo sucedido con Rovira, anuló lo que interpretó que era la causa de su padecer: las intenciones de reelección.
Así, bajó sin esfuerzo pero sonoramente la intención de Fellner, en Jujuy; luego llegó el turno de Solá, gobernador bonaerense; para después enviar a sus soldados a instalar la figura de Cristina Kirchner como candidata presidencial en 2007, frenando al mismo tiempo las peleas internas de precandidatos al sillón de la provincia de Buenos Aires.
Lo sucedido en el caso de Kirchner, sería que por primera vez en tres años surgió la debilidad. La oposición logro asestarle un golpe, por lo que comenzó a desactivar las intenciones de renovación de mandatos, insistió con los empresarios para tratar de que no se desmadre una cierta flexibilización en los acuerdos de precios y escucho hasta a los miembros de la Corte que hicieron pública la desatención del Ejecutivo para la definitiva conformación del Tribunal. En este último caso, apenas dejo crecer la semilla de la discordia, enviando veloz a través de Cristina un proyecto de reducción del número de jueces de la Corte Suprema, con el que apuntaría a cerrar el nuevo frente institucional que comenzaba a gestarse pero, esencialmente, dando una señal contundente de respeto a la Republica.
El reflejo presidencial siempre intacto, reaccionó ante la posibilidad de que se desboque el frente interno en pos de alcanzar alguna de las preciadas candidaturas para el 2007, erosionando de rebote el funcionamiento medianamente armónico de la economía. Por ello la jugada a pleno fue con la primera ciudadana: Cristina Fernández de Kirchner.

La decisión de empezar a instalar como presidenciable la figura de su esposa, anuló las especulaciones de sus detractores, en el sentido de dejar ver que no aspira a una legítima reelección que, por otra parte, nadie le podría cuestionar. La imagen del Presidente en un acto en el conurbano bonaerense junto a su esposa transmitió un significado contundente, que así y todo la mayoría de la clase política y empresaria se negaría a creer. ¿Es verdadera la intención del Presidente de no presentarse a la reelección y dejar ese espacio para su esposa?.
A juzgar por los antecedentes del gobernante, hábil a la hora de anular reclamos tomando la iniciativa, como por ejemplo con el bluf de los Créditos Hipotecarios para Inquilinos, Cristina sería hoy más un señuelo para engañar a propios y extraños, que una candidata que empieza a moldear su perfil con vista a las elecciones 2007.
De esta manera, la puesta en escena pudo verse en ocasión del acto de aniversario de la localidad bonaerense de San Justo, cuando la senadora apareció junto con el Gobernador Felipe Solá, el cuestionado líder de la CGT, Hugo Moyano, y un nutrido grupo de punteros políticos, saludando y besando a cientos de asistentes que participaban del encuentro. Abrochando la presentación, pudo escucharse al propio Solá, quién refiriéndose a una eventual candidatura presidencial de Cristina decía textual: "Yo creo que es flor de candidata".
En ese sentido y de paso para sujetar a la tropa, es vox populi que el primer mandatario ordenó no hablar de candidaturas hasta 2007 a los eventuales sucesores del gobernador de Buenos Aires, quienes por ahora sólo podrían caminar la provincia, instalar su nombre, y solicitar encuestas, pero nada más... Sin embargo, nadie debería extrañarse si el oficialismo lleva dos o más candidatos en la provincia de Buenos Aires, para que la elección final la realice el pueblo...

Por tanto, habrá que creerle al gobierno que hoy la candidata es Cristina, pero ¿y mañana...? La respuesta parecería estar únicamente en los planes del presidente Kirchner.
Es la realidad, y en un plazo no mucho mayor a los próximos meses, la que puede despejar ese camino de la senadora hacia la candidatura presidencial del oficialismo, no tan alta en las encuestas como su esposo, pero como seguro caballo del comisario ya lanzado definitivamente a resolver la partida del período presidencial 2007-2011.